Latam Review

Movimiento Escuela sin Partido: el conservadurismo en la educación brasileña

Versión del texto en portugués abajo

Héllen Cristine Florentino1, Mariana Rodrigues Lopes2

  *Agradecemos la colaboración de las profesoras
Maria Amélia Ferracciú Pagotto y Francine Maria Ribeiro.

Creado, en 2004, por el abogado Miguel Nagib, el Movimiento Escuela sin Partido (MEsP) nace, de acuerdo con sus fundadores, como “una iniciativa conjunta entre estudiantes y padres preocupados por el grado de contaminación político-ideológico de las escuelas brasileñas, en todos los niveles: desde la enseñanza básica hasta la enseñanza superior”, además de defender el derecho de los padres acerca de la educación moral de sus hijos (ESCOLA SEM PARTIDO, 2018).

Con este discurso el MEsP ha ganado espacio en Brasil, especialmente después de la marcha auspiciada por el Movimiento Brasil Libre (MBL)[1] en 2015, que dio inicio al proceso de impeachment de la presidente Dilma Rousseff (PT). Era un movimiento desacreditado hasta aquel momento, pero, en los últimos años, ha logrado una gran repercusión en el ámbito del debate público, de manera especial en el contexto de las políticas educacionales brasileñas. Es importante subrayar dicho contexto, puesto que el movimiento se ha aprovechado de la enorme polarización político-partidaria, presente en el país, con el propósito de impulsar su nombre y sus propuestas como no pertenecientes a ningún partido político, sin tomar partido en la disputa en cuestión, ya que su nombre alude a una supuesta neutralidad política e ideológica.

En este sentido, Penna (2017) llama la atención sobre cuatro dimensiones del movimiento: 1) distinción entre educación e instrucción; 2) descalificación del profesor a partir de la valoración de las relaciones del mercado como suporte de las relaciones entre sujetos; 3) estrategias discursivas fascistas que deshumanizan al docente; 4) defensa del poder total de los padres respecto a sus hijos como apoyo para la criminalización, de carácter punitivo en lo que respecta al abordaje de temas como género, religión, racismo y política en el aula y en la escuela.

El primer Proyecto de Ley (PL) propuesto basado en el MesP fue creado por el entonces consejal de Rio de Janeiro Flávio Bolsonaro, hijo del actual presidente Jair Bolsonaro, y elegido senador por el estado de Rio de Janeiro en las elecciones de 2018. Flávio le encargó el PL nº 2.974/14 al coordinador del MEsP, el abogado Miguel Nagib, a quién pidió que formulara un proyecto basado en las propuestas del movimiento.

Se ha presentado también, para tramitar a nivel nacional, el PL nº 193/16, de autoría del entonces senador Magno Malta, por medio del cual propone incluir entre las directrices y bases de la educación nacional, de la cual trata la Ley nº 9.394/96, el “Programa Escuela Sin Partido” que defiende la “neutralidad política, ideológica y religiosa del Estado” como uno de los principios de la educación nacional (BRASIL, 2016, inciso I de su Art. 2º). Es importante señalar que aunque los proyectos de ley se presenten en la esfera municipal, su alcance es nacional, causando un fuerte impacto en la realidad de la educación del país.

Si bien el movimiento se autoproclama sin partido, las investigaciones realizadas por Espinosa; Queiroz (2017) y por Moura (2016) identificaron un perfil recurrente entre sus miembros: todos pertenecen a religiones de matrices cristiana (evangélicas y católica), vinculados al conservadurismo cristiano, defensores de la configuración heteronormativa de la familia, defensores de la meritocracia y de las políticas económicas liberales y políticas sociales conservadoras. Incluso, algunos de ellos fueron elegidos para puestos públicos, como Ana Caroline Campagnolo (diputada estatal, PSL), Beatriz Kicis (diputada federal, PSL), y otros fueron reeligidos Izalci Lucas (senador, PSDB) y Marcos Feliciono (diputado federal, PODE).

Alineándose al discurso del MEsP, el presidente elegido, Jair Bolsonaro (PSL), durante su campaña demonizaba el término ideología, mientras asumía una presunta posición de neutralidad. Sin embargo, lo que ambos esconden es que dicha elección es estratégica e ideológica, con el propósito de obtener el consenso y apoyo de aquellos que se identifican con sus pautas y que son, por lo tanto, también neutrales y no ideológicos, ignorando los varios significados del término e identificando como enemigos a todos aquellos con ideologías diferentes de las suyas, de acuerdo con el análisis hecho por Sakamoto (2018).

Aunque no haya una ley nacional y todavía sea caracterizado como inconstitucional, por el Tribunal Supremo Federal, el MEsP se ha desarrollado por el país y ya está afectando la rutina en las aulas (FAGUNDEZ, 2018). La diputada Ana Caroline Campagnolo creó un canal informal de denuncia contra profesores en internet (LINDNER, 2018) y la diputada Beatriz Kicis presentó un nuevo proyecto de ley más duro sobre el movimiento (FERREIRA; MARIZ, 2019).

El movimiento que se proponía defender a los alumnos en contra de los profesores adoctrinadores y que ganó fuerza con un discurso sobre neutralidad en un contexto de enorme polarización política, se alía con la derecha y la extrema derecha que atacan profesores e instituciones que proponen un proyecto de educación progresista, libertador y humano, basándose en una moralidad conservadora apoyada en la heteronormatividad, en el control de la sexualidad, así como en la intolerancia religiosa. Analizando sus dimensiones, se concluye que el MEsP no tiene como eje la formación para la ciudadanía, para la convivencia con lo diferente, ya que no es posible proporcionar una formación ciudadana sin dialogar con la realidad del alumno, sin discutir valores, y sin poder contradecir convicciones individuales.

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Versão em Português

Criado em 2004 pelo advogado Miguel Nagib, o Movimento Escola sem Partido (MEsP) nasce, segundo seus fundadores, como “uma iniciativa conjunta de estudantes e pais preocupados com o grau de contaminação político-ideológica das escolas brasileiras, em todos os níveis: do ensino básico ao superior”, além de defender os direitos dos pais sobre a educação moral de seus filhos (ESCOLA SEM PARTIDO, 2018).

A atuação do MEsP tomou grande vulto no Brasil, especialmente depois da marcha patrocinada pelo Movimento Brasil Livre (MBL) em 2015, com o início do processo de impeachment da presidente Dilma Rousseff (PT). Movimento desacreditado até então, passou a ter grande repercussão no âmbito dos debates e das políticas educacionais brasileiras. É importante ressaltar tal contexto, pois o movimento se aproveitou da enorme polarização político-partidária presente no país para alavancar seu nome e suas propostas como não pertencentes a nenhum partido político e não tomando parte na disputa em questão, uma vez que seu nome faz alusão à uma suposta neutralidade política e ideológica.

Penna (2017) chama a atenção para quatro dimensões do movimento: 1) distinção entre educação e instrução; 2) desqualificação do professor a partir da valorização das relações de mercado como balizas das relações entre sujeitos; 3) estratégias discursivas fascistas que desumanizam o docente; 4) defesa do poder total dos pais sobre os filhos como pilar para a criminalização, de caráter punitivo em relação à abordagens de temas como gênero, religião, racismo e política na sala de aula e na escola.

O primeiro Projeto de Lei proposto com base no MEsP foi de autoria do então vereador do Rio de Janeiro Flávio Bolsonaro, filho do atual presidente Jair Bolsonaro, eleito senador pelo estado do Rio de Janeiro nas Eleições 2018. Flávio encomendou O PL nº 2974/2014 para o coordenador do MEsP, o advogado Miguel Nagib, a quem pediu que formulasse um projeto com base nas propostas do movimento.

Apresentado também para tramitar em nível federal, o PL nº 193/16, de autoria do então senador Magno Malta, propõe incluir “entre as diretrizes e bases da educação nacional, de que trata a Lei nº 9.394/96, o ‘Programa Escola Sem Partido’” que reivindica a defesa da “neutralidade política, ideológica e religiosa do Estado” como um dos princípios da educação nacional (BRASIL, 2016, inciso I de seu Art. 2º). Ainda que os projetos de lei se apresentem majoritariamente na esfera municipal, seu alcance se dá nacionalmente, impactando fortemente a realidade da educação.

Necessário destacar que, embora, o movimento se autoproclame sem partido, as pesquisas realizadas por Espinosa e Queiroz (2017) e por Moura (2016) identificaram um perfil recorrente entre seus membros: pertencentes a religiões de matrizes cristãs (evangélicas e católicas), vinculados ao conservadorismo cristão, defensores da configuração heteronormativa da família, defensores da meritocracia e de políticas econômicas liberais e políticas sociais conservadoras. Inclusive, alguns deles foram eleitos em cargos públicos, como Ana Caroline Campagnolo (deputada estadual, PSL), Beatriz Kicis (deputada federal, PSL) e outros foram reeleitos Izalci Lucas (senador, PSDB) e Marco Feliciano (deputado federal, PODE).

Alinhando-se ao discurso do MEsP, a campanha do presidente eleito Jair Bolsonaro (PSL) fez coro à demonização do termo ideologia enquanto se apresentava sob o manto da neutralidade. Porém, o que o ambos escondem é que tal escolha é estratégica e ideológica, a fim de conquistar o consenso e apoio daqueles que se identificam com suas pautas e que são, portanto, também neutros e não ideológicos, ignorando os vários significados do termo e identificando como inimigos todos aqueles com ideologias diferentes das suas, conforme análise feita por Sakamoto (2018).

Mesmo sem uma lei nacional e mesmo caracterizado como inconstitucional pelo Supremo Tribunal Federal, o MEsP se espalha pelo país e já afeta rotina nas salas de aula (FAGUNDEZ, 2018). A deputada Ana Caroline Campagnolo criou um canal informal de denúncias contra professores na internet (LINDNER, 2018) e a deputada Beatriz Kicis protocolou um novo projeto de lei mais rigoroso sobre o movimento (FERREIRA; MARIZ, 2019).

O movimento que se propunha a defender os alunos contra supostos professores doutrinadores e que ganhou força com um discurso sobre neutralidade em um contexto de enorme polarização política, se solidifica com alianças de direita e extrema direita que atacam professores e instituições que propõem um projeto de educação progressista, libertador e humano, se baseando numa moralidade conservadora apoiada na heteronormatividade, no controle da sexualidade, bem como na intolerância religiosa. Analisando suas dimensões, conclui-se que o MEsP não tem como foco a formação para a cidadania, o convívio com o diferente, uma vez que não tem como proporcionar uma formação cidadã sem dialogar com a realidade do aluno, sem discutir valores, e sem poder contradizer crenças individuais.

Referencias Bibliográficas

BRASIL. Senado Federal. Projeto de Lei Nº 193, de 2016. Inclui entre as diretrizes e bases da educação nacional, de que trata a Lei nº 9.394, de 20 de dezembro de 1996, o “Programa Escola sem Partido”. Disponível em: <https://legis.senado.leg.br/sdleg-getter/documento?dm=3410752>. Acesso em 30 out. 2017.

ESCOLA SEM PARTIDO. Escola sem Partido: educação sem doutrinação. Disponível em: < http://www.escolasempartido.org/>. Acesso em 16 mai. 2018.

ESPINOSA, Betty R. Solano; QUEIROZ, Felipe B. Campanuci. Breve análise sobre as redes do Escola sem Partido. In: FRIGOTTO, Gaudêncio (Org.). Escola “sem” partido: esfinge que ameaça a educação e a sociedade brasileira. Rio de Janeiro: UERJ, LPP, 2017. p. 49-62.

FAGUNDEZ, Ingrid. Mesmo sem lei, Escola sem Partido se espalha pelo país e já afeta rotina nas salas de aula. BBC News Brasil em São Paulo, 05 nov. 2018. Disponível em: <https://www.bbc.com/portuguese/brasil-46006167?ocid=socialflow_facebook>. Acesso em 03 maio. 2019.

FERREIRA, Paula; MARIZ, Renata. Versão mais rigorosa do Escola Sem Partido é apresentada na Câmara. Jornal O Globo, 02 fev. 2019. Disponível em: <https://oglobo.globo.com/sociedade/educacao/versao-mais-rigorosa-do-escola-sem-partido-apresentada-na-camara-23430892>. Acesso em 03 maio. 2019.

LINDNER, Júlia. Deputada do PSL pede que alunos gravem vídeos para denunciar professores. UOL. 29 out. 2018. Disponível em: <https://noticias.uol.com.br/politica/eleicoes/2018/noticias/agencia-estado/2018/10/29/deputada-do-psl-pede-que-alunos-gravem-videos-para-denunciar-professores.htm>. Acesso em 03 maio. 2019.

MOURA, Fernanda Pereira de. “Escola Sem Partido”: Relações entre estado, educação e religião e os impactos no ensino de história. Dissertação de mestrado apresentada ao Curso de Mestrado Profissional do Programa de Pós-graduação em Ensino de História do Instituto de História da UFRJ, 2016.

PENNA, Fernando Araújo. O Escola sem Partido como chave de leitura do fenômeno educacional. In: FRIGOTTO, Gaudêncio (Org.). Escola “sem” partido: esfinge que ameaça a educação e a sociedade brasileira. Rio de Janeiro: Uerj, Lpp, 2017. p. 35-48.

SAKAMOTO, Leonardo. Com forte viés ideológico, governo Bolsonaro tenta se vender como neutro. 2018. Disponível em: <https://blogdosakamoto.blogosfera.uol.com.br/2018/11/03/com-forte-vies-ideologico-governo-bolsonaro-tenta-se-vender-como-neutro/>. Acesso em: 21 nov. 2018.

[1]   Uno de los principales líderes del MBL y defensor implacable del Proyecto, Fernando Holiday, concejal de la ciudad de São Paulo por el partido DEM (Demócratas), recientemente cambió su posición en relación a los  ataques en contra de los profesores incentivado por el MEsP y practicado por él, que puede ser visto en la entrevista: https://www1.folha.uol.com.br/cotidiano/2019/04/transformar-os-professores-no-problema-da-educacao-e-errado-diz-fernando-holiday.shtml.

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